No reaccionamos a todo lo que vemos. Reaccionamos a aquello que encuentra dentro de nosotros una motivación previa. Un escenario rural idílico, el coche negro estupendo que deseamos, una habitación acogedora repleta de libros o una publicación sobre resiliencia pueden parecer contenidos inocentes. Sin embargo, cuando han sido elegidos porque encajan con los deseos, valores…