Dos veces por semana cruzo la ciudad para entrenar en un lugar donde todavía existe algo que valoro muchísimo: un maestro de verdad. Y quizá lo valoro todavía más porque durante años estuve expuesta a un entrenador pésimo, de verdad paupérrimo y de una mediocridad pedagógica casi desconcertante. Conocer la mala enseñanza afina muchísimo la…