Hay números que no cuentan. Revelan. En los textos antiguos, ciertos números no funcionan como cantidad, sino como lenguaje. Y en el Génesis hay uno que aparece como una clave repetida, casi obsesiva: el 7. No está ahí por decoración. Está ahí para decirte que detrás de la creación hay estructura, ritmo, límite y sentido.…